"El rol de la teología es contribuir a que el mundo que está generando la ciencia sea más humano", aseveró el físico Francisco Claro durante un panel conjunto con el teólogo Sergio Silva, en el marco de las Jornadas Teológicas del Cono Sur y Brasil en desarrollo en la Universidad Católica Silva Henríquez, en Santiago, Chile.
"La sociedad actual está centrada en la innovación y en el conocimiento. La ciencia es un dato base del modelo de desarrollo y es muy relevante en la vida cotidiana de las personas. Hoy las percepciones no basadas en la ciencia pierden terreno", indicó el científico, actual decano de la facultad de educación de la Universidad Católica de Chile.
A su juicio, a los ejes de la teología que son la pobreza, la justicia y la equidad, debería añadirse el eje de las ciencias del conocimiento.
"El desafío de los teólogos es humanizar el mundo que parece anclado a una realidad fría", añadió Claro, para quien lo principal en la ciencia es "conocer la verdad y aplicarla para enriquecer la vida de las personas".
Claro exhortó a dedicar muchas mentes a las ciencias sociales e indicó que en su caso personal "la ciencia aumenta mi admiración por la realidad. Mi metafísica incorpora a Dios como un creador".
Según Claro, la sociedad actual está enfrentada a "un verdadero torbellino de creación tecnológica del cual no podemos salvarnos...está todo enlazado...verdad y producto".
El científico, sin embargo, advirtió que los supuestos con que trabaja la ciencia pueden ser falsos y por ello el labor científica requiere "un gesto de humildad frente a la verdad".
"La ciencia no puede demostrar la existencia de Dios...pero la ciencia nos dice que Dios es plausible", concluyó.
Por Orlando Milesi, periodista de la Agencia ANSA
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