Presentes en muchos países del mundo, las Hermanas del Sagrado Corazón de María se reúnen cada dos años para definir temas de trabajo, evaluar su marcha y planear acciones de la Red Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC). Entre los últimos días 12 y 21 de agosto, un selecto grupo de 13 religiosas, que representan a 14 países, se reunió en Belo Horizonte, Minas Gerais, para planear el accionar de los próximos dos años.
La Hermana Antonietta Abreu, coordinadora de la JPIC, dijo que durante el encuentro las religiosas presentaron experiencias relacionadas con los Ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) para 192 países, y el Tráfico de Personas, bajo la perspectiva de género: mujeres y niños.
Estos dos temas fueron asumidos como compromisos durante el último encuentro de la Red en París y permanecerán aún como prioridad hasta el próximo encuentro en 2012, según informó la coordinadora.
“El tráfico humano es la esclavitud moderna y una violación de los derechos humanos. Nuestro compromiso es intentar eliminar el tráfico bajo todas sus formas”, declaró. Para ella, este delito es una de las consecuencias del capitalismo, ya que en este modelo económico “todo es mercadería, inclusive el ser humano”.
Explicó que todo el esfuerzo de las religiosas se basa en tres acciones básicas: Educación, para sensibilizar y prevenir, Oración, como parte de la vida, y Acción, para el desarrollo concreto de las actividades.
Uno de los ejemplos de lo que ya está realizando la Red es la campaña que apunta a terminar con la demanda del tráfico de mujeres y niñas/os, desarrollada por UNANIMA Internacional.
La coordinadora resaltó que aunque los trabajos sean simples o en regiones específicas, la actuación en red es lo que hace la diferencia, ya que el intercambio de experiencias fortalece y refuerza las acciones. Explicó también que en estos casos no se debe esperar el pedido de ayuda, sino ofrecer y construir el canal de auxilio.
“El trabajo en red con otras redes, al sumar nuestras energías, a veces se transforma en tarea salvadora para con los más necesitados y desprovistos que son siempre relegados a la marginación, particularmente las mujeres y niñas/os, víctimas de la prostitución y del tráfico, inclusive tráfico de órganos”, observó.
La Hermana Antonietta dijo que en los países donde se están realizando los trabajos con éxito, las actividades continúan, siempre en el sentido de perfeccionarse. En los lugares donde las acciones todavía están en fase de estructuración, como es el caso de Brasil y de países de África, aclaró que la Red va a orientar el accionar. Según ella, “Brasil todavía necesita avanzar en relación con las colaboraciones e inclusive con la actuación junto con el Congreso Federal”.
La religiosa, que también integra la Red Un Grito por la Vida y la Plataforma contra el Tráfico de Personas en San Pablo, adelantó que en Brasil las actividades deben enfocarse en jóvenes y estudiantes, para concientizarlos en relación con el problema del tráfico de personas.
Más informaciones de la Red a través del sitio web: http://www.redesagrado.con.br/
Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com
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