Comenzó este domingo (10), en el Centro de Convenciones Sudamérica, Río de Janeiro, la etapa internacional de la Youth Blast: Conferencia de Jóvenes para la Río+20. Cerca de 600 personas de 112 países diferentes componen el público que en los próximos tres días va a discutir y organizar las contribuciones de la juventud para influenciar las resoluciones de la Río+20.
El panel de apertura contó con la presencia del ministro de la Secretaría General de la Presidencia de la República, Gilberto Carvalho; de la secretaria nacional de Juventud, Severine Macedo; del coordinador residente de las Naciones Unidas en Brasil, Jorge Crediek; del consultor de Major Groups en el UNDESA (United Nations Department of Economic and Social Affairs) – secretariado de la Río+20, John Romano; de la vicepresidenta del Consejo Nacional de la Juventud, Rebeca Ribas; y del representante de Major Group Brasil, Pedro Telles.
Los jóvenes son un tercio de la población mundial, tienen un importante peso demográfico, con impacto en los aspectos económico, social y ambiental. Pensar un nuevo modelo de desarrollo pasa, sin duda, por encontrar soluciones para garantizar la emancipación, la calidad de vida y la participación social de los jóvenes. Además de construir propuestas acerca de sus especificidades la juventud quiere, puede y debe reflexionar e incidir sobre una agenda global sobre desarrollo sustentable. Cuestiones como superación de la pobreza, justicia y preservación ambiental están en el foco del interés de los jóvenes presentes en la Youth Blast. Durante los días del evento ellos van a discutir y formular propuestas, profundizar los conocimientos sobre el proceso oficial de la Río+20 y organizar la participación de la juventud, pensando en la incidencia en las resoluciones oficiales.
La Río+20 será la mayor conferencia de las Naciones Unidas en cuanto a número de participantes. Para Pedro Telles, éste es un proceso que va más allá de la ONU, necesita ser apropiado, acompañado y fortalecido por la sociedad como un espacio de construcción de alternativas inmediatas para el planeta. "Éste no es un debate del futuro, es también un asunto urgente para el presente”, dijo.
El escenario de crisis financiera, económica, política y climática en el cual se desarrollará la Río+20 es, al mismo tiempo, un desafío y una oportunidad de forjar nuevas formas de relaciones humanas y con la naturaleza. Las evidencias indiscutibles de que este sistema "viejo y suicida, sustentado en un modelo de exclusión e injusticia –en las palabras del ministro Gilberto de Carvalho– se agotó, abren caminos para inventar otra cultura que rompa con el autoritarismo, la verticalidad de las relaciones, la desigualdad y las injusticias. Este trabajo, aunque esté también fundamentado en la solidaridad y el compromiso con las próximas generaciones, no es sólo para el futuro, sino para el presente.”
El ministro sintetizó esta nueva cultura en tres dimensiones. La primera destacada es la de la radicalización de la democracia. La segunda es el crecimiento económico sustentable, que garantice la distribución justa de riquezas. Y finalmente, el cuidado de la Madre Tierra.
Por Vania Correia (SP), Agencia Joven de Noticias
Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com
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